Saltar al menú de navegación principal.
El día 3 de Abril de 1979, martes, a las nueve de la mañana, se abrían las urnas para que los ciudadanos pudieran elegir a sus Alcaldes y Concejales por primera vez desde hacía casi cincuenta años, exactamente desde el 12 de Abril de 1931.
Si en la sociedad se han producido en este tiempo, veinte años, cambios profundos que no es necesario describir para comprender su magnitud, lo mismo, o incluso más, ocurre en nuestros Ayuntamientos, que se han constituido, desde el protagonismo de su cercanía a los ciudadanos, en verdaderos cauces de participación ciudadana y auténticos referentes de la andadura democrática de nuestro país.
Desde 1979 en cinco ocasiones hemos determinado democráticamente la composición de nuestros Ayuntamientos, constatándose el creciente protagonismo de los mismos por el incremento continuo de las competencias municipales y porque los ciudadanos cada vez han reclamado más soluciones a los gobiernos municipales. Los Ayuntamientos, con independencia del color político, han asumido competencias sin tener recursos, endeudándose la mayor parte de las veces, con la única idea de dar servicio y atender las peticiones ciudadanas mejorando, en general, la calidad de vida.
Poco podía imaginarse, allá por 1979, que algún día los ciudadanos iban a recibir de sus Ayuntamientos servicios tales como atención social, tramitación de expedientes ante otras administraciones (ventanilla única), o que desde su casa, a través de un ordenador, iban a poder conocer el estado de sus expedientes, solicitar información, realizar quejas y sugerencias, etc.
El día 13 de Junio, nuevamente, los ciudadanos hemos acudido a las urnas a elegir a sus Alcaldes y Concejales, representantes populares que deberán asumir la gestión municipal a caballo entre los siglos XX y XXI.
Con este número especial de la Revista Municipal queremos ofrecer información concreta sobre dicho evento.