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Fue, hasta 1576, la primera parroquia de Zumarraga, y constituye, sin duda alguna, uno de los edificios más antiguos de esta zona.
Enrique II de Castilla concedió, por medio de la figura del juro de heredad, el derecho de patronato de esta parroquia (entonces conocida como "monasterio") a Francisco Gómez de Lazcano a mediados del siglo XIV.
Aunque todo indica que en una primera época era de tamaño inferior al que posee hoy en día, creemos que, en cualquier caso, era un edificio grande para la cantidad de personas que entonces albergaba Zumarraga, por lo que se cree que era punto de peregrinación al que acudían personas de poblaciones distantes hasta quince o más kilómetros de nuestra villa.
Constituye un ejemplo claro del románico vasco, del que tan pocos monumentos perduran hoy en día (no obstante, encontramos elementos arquitectónicos del periodo de transición románico-gótico).
Su primitiva construcción románica no posee contrafuertes exteriores por estar formada por una construcción que se techó y cubrió originalmente con madera.
Está compuesta por una sola nave, la cual está dividida en tres partes por seis gruesos pilares cilíndricos. Además, tiene dos cerchas extremas sobre los muros frontales de la fábrica, el correspondiente al presbiterio y al hastial cabecero.
La cubierta es a dos aguas. El coro y tribunas laterales formados por piso de madera sobre viguetillas zapatas siguen la tradicional disposición adoptada en muchas iglesias típicas de la región, sobre todo en la parte vasco-francesa.
En parte de su maderamen interior (cabezas de zapatas, ménsulas, vigas) se ven tallas características empleadas normalmente en las estelas, arcas, dinteles, etc.: ruedas, cruces gamadas, representativas en su origen céltico del sol y del fuego. Son muy curiosos los relieves en que terminan varias de estas enormes zapatas, ya que aparece en ellas la figura humana representada por cabezas y bustos de mujer, algunas de ellas tocadas con un "sapi", también aparecen talladas otras figuras: es de admirar un dragón.
Esta iglesia tuvo cúpulas y bóvedas postizas hasta finales de los años 60 de este siglo, las cuales tapaban el conjunto interior.
A mediados de los setenta se tiraron la sacristía y una casa aneja a la iglesia, conocida como "casa de la serora". Una vez efectuado el derribo, se halló el muro completo de la primitiva iglesia en la fachada norte, muro románico de suma importancia arqueológica, y en el que se han recuperado cinco ventanales abocinados de saetera. También existen otros ventanales abocinados en las paredes.
En la parte exterior del ábside de forma de trapecio, de época posterior a las paredes frontales del presbiterio, se encuentran empotrados en su fachada dos elementos arquitectónicos de gran interés:
Entre ambas composiciones arquitectónicas hay una orla de piedra con la siguiente inscripción, ejecutada en letras góticas: MCCCCLXXX.
| Ciudad | Distancia con La antigua |
|---|---|
| San Sebastián-Donostia | 53 kms. |
| Bilbao | 74 kms. |
| Vitoria-Gasteiz | 51 kms. |
| Pamplona-Iruña | 81 kms. |
| Baiona | 99 kms. |
| Madrid | 410 kms. |
Carretera Antigua s/n (Zumarraga)
Del 1 de mayo al 31 de octubre: Martes a domingo:11:30- 13:30 y 16:30-19:30.
Del 1 de noviembre al 30 de abril: fin de semana y festivos: 11:30-13:30 eta 16:00-18:00.
943 72 06 07 / 943 03 79 14 / 943 72 15 89